Qué hacer en le Parque Natural de Arribes del Duero
Un santuario de aves, un vasto territorio de paisajes impresionantes, pueblos y aldeas tradicionales, grandes presas y embalses, así como un rico patrimonio agrícola, crean innumerables oportunidades para experiencias turísticas en la región de Arribas do Douro.
Extensas rutas para senderismo, ciclismo de montaña o recorridos en coche ofrecen la mejor manera de descubrir estos tesoros naturales y culturales, conduciendo a los visitantes hacia antiguos castros, cascadas, miradores, arroyos y lugares de interés agrícola.
Una forma extraordinaria de explorar este parque — que se extiende hasta la zona del Duero Internacional — es recorrer el sendero que sigue la antigua línea ferroviaria que conectaba Barca d’Alva con La Fregeneda. Construido en 1887, este tramo fue considerado una de las mayores proezas de ingeniería ferroviaria de la Península Ibérica en su época. Aunque la línea dejó de operar en la década de 1980, permite a los visitantes conocer una estructura que desafió la imponente naturaleza de las escarpadas laderas. Con ocho puentes, dos viaductos y 20 túneles, el recorrido ofrece paisajes espectaculares.
La ruta de los miradores es una visita obligada. Hacia el norte, el puente de Requejo, sobre el río Duero, es un lugar privilegiado para admirar el curso del río entre los acantilados, ofreciendo vistas inolvidables. El Mirador de las Barrancas, en Fariza, destaca tanto por su paisaje como por la oportunidad de observar algunas de las especies de aves más emblemáticas de la región. En Fermoselle, el mirador del castillo — situado cerca de la Plaza Mayor — ofrece una vista extraordinaria sobre el Duero. Hacia el suroeste se encuentra el mirador de la presa de Almendra, en el río Tormes, que permite contemplar el cañón excavado por el río y esta imponente obra de ingeniería. Siguiendo el curso del Tormes, cerca de Villarino de los Aires, se halla el Mirador de Teso de San Cristóbal, que brinda una vista magnífica de los acantilados del Tormes.








